La aplicación de la Toxina Botulínica en el rostro evita la aparición de las arrugas de expresión dejando una piel más joven y tersa. Su efecto dura unos meses y es un tratamiento perfecto para prevenir la apación de arrugas o evitar que las que ya existen se marquen con mayor intensidad. El tratamiento aplicado por expertos consigue resultados naturales evitando los rostros sin expresión.
Toxina Botulínica, difumina tus arrugas:
entrecejo, frente, patas de gallo...
La Toxina Botulínica, es el tratamiento médico-estético más demandado en la actualidad. Se trata de un fármaco que paraliza los músculos de forma temporal provocando que la piel permanezca lisa y tersa.
El tratamiento es simple y eficaz y sirve para eliminar o atenuar las arrugas de expresión del tercio superior de la cara sin necesidad de pasar por el quirófano.
La primera aplicación de la Toxina Botulínica se realizó en 1977 como tratamiento corrector del estrabismo, una patología oftalmológica caracterizada por la hiperactividad de los músculos encargados de movilizar el globo ocular. A partir de entonces, el uso se ha extendido a la medicina en general y sobre todo en los últimos años a la medicina estética como prevención de las arrugas. Se comercializa en más de 60 países, y son más de 100.000 pacientes en todo el mundo los han sido tratados con ella.
La Agencia Española del Medicamento aprobó el uso estético de la Toxina Botulínica tipo A bajo diferentes marcas comerciales.
Se recomienda empezar el tratamiento con las primeras arrugas de expresión actuando de esta forma como carácter preventivo y para personas de cierta edad, que deseen rejuvenecer y atenuar las arrugas. En estos casos se suele combinar con otras terapias como los productos de relleno.
Se aplica en dosis mínimas e inocuas mediante la infiltración de la sustancia en el músculo con una aguja extra fina. Dicha sustancia bloquea la transmisión del impulso nervioso a nivel del músculo evitando su contracción.
Las principales áreas tratadas con la toxina, suelen ser las líneas de expresión de la frente, el entrecejo y las patas de gallo.
La duración del tratamiento es de 10 minutos y se puede aplicar en cualquier época del año.
En Clínicas Dermalia disponemos de la autorización otorgada por la Comunidad de Madrid para la aplicación de la Toxina Botulínica y un equipo médico experimentado.
Una vez aplicada la Toxina Botulínica los resultados empiezan a apreciarse pasados 3 a 5 días y a los 15 días los resultados definitivos.
Depende de cada persona, pero los efectos suelen durar entre 4 y 6 meses. Pasados al menos 6 meses se puede renovar la aplicación. Se ha demostrado que mientras más infiltraciones reciba el paciente, mayor será el período de acción de la toxina botulínica.
Antes del tratamiento se debe de evitar la ingesta de bebidas alcohólicas, aspirina o antiinflamatorios.
Una vez aplicado no tocar la zona ni presionarla durante al menos 4 horas y mantenerse durante ese tiempo en una posición erguida. .
No realizar en caso de embarazo o lactancia.
No aplicar en áreas cercanas a una inflamación, en procesos infecciosos o si se tiene alergia al huevo.
No aplicar en caso de parecer miastenia gravis.
Puede producir dolor de cabeza ocasional.
Puede aparecer un leve hematoma o enrojecimiento que remitirá pasados unos días.